Desde el 2 de septiembre, un equipo de 75 especialistas recopila datos sobre el historial de salud de las familias de las comunidades las Brisas I, II y III en San Miguel, ubicadas a dos kilómetros de donde fueron encontrados 46 toneladas de toxafeno depositados en barriles y abandonados por 10 años.
El estudio Nefro-Oriente, que captará información sobre enfermedades renales, es la primera investigación que realizará el Instituto Nacional de Salud, informó la ministra del ramo, María Isabel Rodríguez.
“Si nos ponemos a esperar el edificio, podríamos tardarnos hasta un año en iniciar. La idea es ir a la práctica y recoger la información que nos permita ver la estrategia”, afirmó Rodríguez.
Más allá de las cifras, el estudio pretende sacar el perfil de enfermedades que padecen los habitantes para iniciar de manera inmediata con su tratamiento, según explicó el nefrólogo Carlos Orantes, coordinador nacional del proyecto de salud renal.
“La investigación no será para poder obtener números, sino la caracterización nominal de la población y clasificarla para emprender acciones, y no solo se centrarán en el tóxico”, aclaró Orantes.
Muestras de laboratorio de sangre y orina reforzarán los diagnósticos que serán revalidados dentro de tres meses, en las segunda parte de la jornada Nefro-Oriente, explicó Orantes.
Durante los primeros siete días, unos 708 habitantes –de un universo de 1,200– se han acercado a las oficinas provisionales para ser censados, pesados, entrevistados sobre sus padecimientos y, en caso lo requieren, pasar consulta y reciben medicinas.
Los niños menores de nueve años predominan en la población evaluada de forma médica.
Del toxafeno se sabe que es un causante de daño renal crónico. La gravedad en las Brisas es que pasó 10 años a la intemperie después de ser abandonado. El Ministerio del Medio Ambiente comprobó contaminación del agua.
Infecciones respiratorias, parasitismo, conjuntivitis, diarreas, rabia por mordedura de animales e infecciones vaginales son las primeras seis causas de consulta en la Unidad de Salud Carrillo, misma que brinda asistencia a las comunidades las Brisas.
Lo preocupante para los galenos es que en su etapa inicial el padecimiento renal no reporta síntomas. De ahí, la importancia de la búsqueda de casos, recalcó la ministra de Salud.
Nefro-Oriente en San Miguel es el seguimiento del programa Nefro-Lempa, efectuado en el Bajo Lempa con 503 familias, donde se logró comprobar un 10% de incidencia por insuficiencia renal, cuando a escala mundial las cifras apuntan a un 3%.
