Un nuevo trasplante de riñón será efectuado en el Hospital de Niños Benjamín Bloom, informó Carlos Henríquez, jefe de Nefrología del centro médico.
La intervención se realizará el 22 de septiembre próximo, en el marco del décimo aniversario desde que se efectuó el primer procedimiento de esta naturaleza en el centro especializado infantil más importante del país.
El trasplante es el segundo del año y en el procedimiento participará un staff de especialistas del Bloom.
En esta ocasión, al igual que el trasplante de abril, es un adolescente de 16 años el beneficiado. Kevin Alirio Meléndez recibirá el vital órgano y podrá realizar sin inconvenientes las actividades habituales para un joven de su edad. La diálisis quedará en el pasado.
El padre del menor será el donante del riñón.
Llegar hasta la fase de trasplante ha sido un camino complicado para Kevin.
Ayer, el joven fue sometido a una cirugía correctiva que sirvió para extraerle sus riñones con el fin de que no dañen el funcionamiento del que le será colocado, explicó Henríquez. Al mediodía, el joven reposaba sin problemas en el área de recuperación.
Encontrar donante compatible es la principal dificultad de los médicos para someter a pacientes a un trasplante de riñón.
Problemas de hipertensión y diabetes de los donantes evitan que sean candidatos para otorgar dicho órgano. De 10 personas que tienen intención de donar, entre seis y siete sufren las enfermedades antes mencionadas y eso evita que estén saludables para ser sometidos a un trasplante.
La falta de órganos evita que se hagan más trasplantes. En la actualidad, la Unidad de Nefrología del Bloom atiende 68 niños que reciben tratamiento de diálisis y hemodiálisis.
Cifras reveladas en abril apuntaron que se le está dando seguimiento a 10 pacientes que tienen donante, pero eso no significa que vayan a ser trasplantados por los factores antes mencionados.
