Las siguiente recomendaciones te ayudarán a mantener tu piel sana e hidratada:
Mantener tu diabetes bajo control.
Beber muchos líquidos, preferentemente agua, para que tu piel esté hidratada y sana.
Mantener la piel limpia y seca, usa un jabón no irritante, crema humectante luego del lavado y talco en las áreas donde la piel puede quedar húmeda, como debajo de los brazos (en las axilas), debajo de los senos, entre las piernas (en las ingles) y entre los dedos de los pies.
Evitar la ducha con agua muy caliente y tomar baños largos y/o de espuma. Cuando se sequen, deben hacerlo en forma delicada y suave, no deben frotarse.
Observa la piel luego de bañarte y que no presente áreas secas, rojas o adoloridas que puedan infectarse. Si no pueden hacerlo solo, pidan ayuda.
Cuida mucho los pies, realiza un control diario que no aparezcan llagas ni heridas. Utilizar zapatos cómodos, de horma ancha y de tacón bajo, y antes de colocártelos controla que no haya objetos extraños dentro de ellos.
Si usted tiene alguna heridas, cúrenlas apenas aparezcan, lavar los pequeños cortes con agua y jabón y cubrir luego las heridas pequeñas con gasa estéril. No utilizar antisépticos, alcohol ni yodo para limpiar la piel, ya que son sustancias fuertes o pueden pedirle al médico que te aconseje algo, por lo general te indicará un antibiótico en crema para usar en estos casos.
Mantener la casa húmeda durante los meses de clima frío y seco.
