Se trata de la sexta jornada que organizan las instituciones publcias con el objetivo de prevenir la influenza en los grupos de riesgo. Este virus de la gripe se considera causa importante de neumonía, por lo que se vuelve imprescindible evitarlo a través de la inmunización.

Los bebés entre los seis y 23 meses de edad y las personas mayores de 60 años se consideran más vulnerables ante las complicaciones que genera el virus de la influenza, como la muerte por neumonía.

El virus comienza a circular en la época lluviosa, por eso la vacunación se hace en los primeros tres meses del año, explica la doctora Genoveva Morales, jefa de epidemiología del Seguro Social.

Las personas pueden acercarse a los centros de atención del Seguro Social y el Ministerio de Salud sin importar si son o no aseguradas. Esto también incluye a quienes por alguna razón tienen un sistema inmunológico suprimido, por ejemplo por sida, cáncer, o están bajo un tratamiento que produce este efecto.

En el caso de las personas que no se puedan movilizar desde sus casas, la doctora Morales dice que pueden informarlo a la clínica comunitaria que les corresponda para que la vacunación sea a domicilio.

Lo mismo se hará con los centros de atención de día para la tercera edad que tiene el Seguro Social, las guarderías públicas, y los asilos.

La meta que se han propuesto las instituciones es de 800,000 inmunizaciones, de ellas 160,000 son para niños, calcula la doctora Morales.

Para los bebés que nunca han sido vacunados se requiere de dos dosis, la segunda a cuatro semanas después de la primera. Algunas de las reacciones que puede producir la vacuna contra la influenza son: tos, temperatura elevada, dolor local y malestar general por tres o cuatro días luego de aplicada.

No se recomienda aplicar la vacuna si la persona tiene gripe.