Como en los adultos, el desayuno es básico. De hecho en el caso de los niños es más importante. La primera comida del día le ayuda al pequeño en edad escolar a tener mayor concentración y rendimiento, dice la nutricionista infantil Lizeth Sánchez de Hernández.
Omitir el desayuno provoca dolores de cabeza y sueño, aspectos pocos beneficiosos para su aprendizaje, así que este es de rigor para un niño en edad escolar. Y no se trata de algo complicado. La especialista dice que cereal con leche, pan con queso o huevo es suficiente para cumplir el objetivo. Se puede completar con un jugo natural o una fruta.
Que el desayuno sea importante no implica, advierte la doctora, que deba ser una comida copiosa, sobre todo tomando en cuenta la hora, ya que luego los niños suelen viajar en automóvil a la escuela.
Luego, en el primer recreo el niño debería comer un refrigerio que puede ser un yogur o una fruta, dependiendo de lo que comió en el desayuno.
Se debe tener especial cuidado, dice la especialista, con los niños que ya presentan sobrepeso. Con ellos se debe evitar comprar en la cafetería de la escuela, sobre todo si esta no ha adoptado las medidas que algunos países desarrollados han tomado: vender solo productos nutritivos para los niños.
“Los vegetales crudos con limón, jícama o mango verde, según la temporada, son buenas opciones para estos niños”, aconseja la experta.
Por otra parte, hoy en día muchos niños deben continuar su jornada escolar durante la tarde, por lo que les toca comer en el centro de estudios. En tal caso, los padres deberían estar enterados de lo que se vende ahí para el almuerzo.
Una comida debe incluir carne roja, pollo o pescado; arroz u otro carbohidrato, así como vegetales y ensalada. Si el niño lleva la comida desde casa se puede preparar una hamburguesa casera o hot dog, de manera que le llame la atención comer, ya que sus gustos son muy importantes en esto.
La especialista en nutrición infantil asegura que una dieta diaria de un niño debe incluir tres comidas al día, dos refrigerios y ocho vasos de agua.
Todo esto supone de dos a cuatro porciones de frutas enteras (si es posible con cáscara), dos porciones de vegetales (cada porción es media taza), cuatro raciones de pan o cereal.
Una buena nutrición en la edad escolar no solo ayuda al pequeño a funcionar mejor en todas sus actividades, sino también lo educa para alimentarse bien en su edad adulta.
Además, se trata de una etapa de crecimiento físico y la demanda de nutrientes es especialmente grande. En casos como sobrepeso o desnutrición, consulte a un especialista.
