Para el uso terapéutico de las flores, es necesario recolectarlas antes de que abran, mientras que las hojas deben recogerse antes de la madurez del fruto, entre primavera y verano. Para los usos medicinales ambas, las hojas y las flores, pueden usarse secas o frescas. Se pueden emplear como laxante suave, antiparasitario y para la tos. La semilla nunca se debe ingerir porque esta contiene sustancias muy tóxicas.
Aplicación
Para efectos purgantes tomar una taza al día de infusión de 10 hojas frescas por litro de agua. Para aplicar externamente prepare una decocción de una taza de hojas y flores frescas o secas por cada litro de agua.
Modo de uso
Para las tos se puede usar un jarabe de flores que se obtiene de la siguiente forma: mezclar una parte de flores, una de azúcar y una y media de agua hervida. Remover hasta formar almíbar, reposar y filtrar. Tomar una cucharada al día.
