Últimamente se ha desencadenado temor por el consumo de carbohidratos complejos, como el pan, la papa, tortillas y arroz, siendo estos muy importantes para el organismo porque son la fuente primaria de energía. Consumidos moderadamente no representan problema.

Este temor lo tienen sobre todo las personas que desean bajar de peso o mantenerlo. Muchas veces no se preocupan de su consumo de grasas, agregándole a las ensaladas aceite de oliva sin medida o creen que ciertos aceites no engordan.

Déjeme decirle que cada cucharadita de aceite o grasa contiene aproximadamente 45 calorías, y una rodaja de pan contiene 70. Esta la puede ver a simple vista, pero el aceite, la margarina o la mayonesa no. Muchas preparaciones llevan cantidades grandes y usted no es consciente de ello.

Otra situación es que en los hábitos diarios del salvadoreño existen demasiados alimentos altos en grasas y en azúcar.

 

En vista de esto, a continuación se presentan ciertos consejos prácticos para disminuir su consumo de grasas.

 

Trate de cambiar el método de preparación de las comidas. Prefiera hacerlo a al horno, asado o compre un buen sartén que necesite muy poca grasa.

Disminuya las salidas a comer fuera de casa, muchas veces es por falta de planificación y otras porque no se quiere llegar a cocinar.

Tenga mucho cuidado con los aderezos, sea medido. La nutrición es un equilibrio.

Si sale a comer fuera de casa escoja lo que contenga menos grasa. Existen algunos restaurantes de comida rápida que le dan la oportunidad de pedir los alimentos sin grasa, pero no adquiera el combo.

Si su propósito es bajar de peso, compre un spray para cocinar todo lo que quiera freír. Este no posee calorías y no es absorbido por el organismo.

Si desea comer pupusas o tamales no lo haga más de un vez por semana.

Para finalizar, si usted piensa un poco antes de comer, siempre va a encontrar fuera o dentro de casa una solución para consumir menos grasa. Se lo va a agradecer todo su organismo y su aspecto físico.