Seguro ya has escuchado (o dicho) esta frase: “Es que yo no bajo de peso porque tengo un metabolismo lento”. Si bien el metabolismo es una cosa tan individual como la forma de caminar, no es cierto que haya personas que no puedan hacer nada para bajar de peso.

Igual has escuchado de productos que prometen acelerar el metabolismo. Eso, aunque puede ser posible, no tiene que ver con fórmulas mágicas, lo puedes lograr de dos maneras naturales y sencillas que tú muy bien conoces: actividad física y comer bien.

El doctor Hugo Torres, especialista en medicina aplicada al deporte, explica en términos sencillos que el metabolismo no es más que el conjunto de mecanismos que el cuerpo activa para procesar un alimento y convertirlo en energía para funcionar.

Cada célula del cuerpo requiere energía en mayor o menor medida, eso depende de cuánta actividad realice. Así que entre más te muevas, más energía gastas. En otras palabras, quemas más grasa.

Al dormir se gasta poca energía, lo mismo si pasas todo el día sentada en tu escritorio, y más si gastas el tiempo viendo televisión en el sillón. Y si no gastaste lo que comiste, el cuerpo lo guarda.

Acelerar el metabolismo significa lograr que el organismo gaste mucha energía y, por tanto, queme la grasa acumulada. Porque, como asegura el doctor Torres, el cuerpo almacena lo que no se ocupa y eso se traduce en las “llantitas” que tanto te molestan.

El proceso de la digestión implica por sí solo un buen gasto de energía. El intestino, que en promedio mide ocho metros de largo, debe moverse para deglutir la comida, así que la clave es comer aquello que le provoque más actividad.

El doctor Torres dice que la fibra vegetal no se absorbe, por lo que el intestino gasta más energía en desecharla. Además, la fibra ayuda a que los alimentos estén menos tiempo en el tubo digestivo, y por tanto se capte menos grasa. No en vano los especialistas en nutrición recomiendan una dieta rica en frutas crudas, verduras y cereales.

Eso sí, debes tomar en cuenta que una fruta entre más madura es, más azúcar contiene y mientras más verde es, más fibra te aporta. Si quieres acelerar el metabolismo te conviene más la fibra.

El ejercicio, por otra parte, es clave para quemar grasa. Al exigirle más energía a tu cuerpo, este echará mano de la grasa almacenada. Por eso, luego de una actividad física es común sentir hambre.

Para comenzar a ejercitarte, si nunca lo has hecho, el doctor Torres recomienda empezar con poco. Aunque te cueste creerlo, ocho minutos de actividad diaria es un buen comienzo. Con esto le estarás enviando un mensaje a tu cuerpo para que vaya sacando energía de tus reservas.

Así que ya lo sabes, acelerar el metabolismo no es más que darle trabajo a tu cuerpo para que gaste toda la energía disponible y no la acumule ahí donde no te gusta.