Las personas obesas han encontrado durante las últimas décadas una esperanza para eliminar las grandes cantidades de grasa que poseen en el cuerpo a través de una cirugía bariátrica, aquella que permite reducir el tamaño del estómago. Al no poder éste recibir grandes cantidades de alimentos –haciendo que el paciente se sienta satisfecho con poco, a comparación de lo que comía antes— las libras se pierden casi sin esfuerzo.

Pero los expertos han venido advirtiendo que no todos los pacientes obesos son buenos “candidatos” a este tipo de cirugía que implica serios riesgos, incluyendo la muerte. Aquellos con problemas del corazón o que tienen demasiado sobrepeso están en mayor riesgo de sufrir complicaciones durante o después de la intervención, y los doctores por lo general rechazan o postergan a los pacientes que presentan algún tipo de riesgo.

Sin embargo, un nuevo estudio de Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ) muestra que la tasa promedio de complicaciones posteriores a la cirugía en pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos para controlar la obesidad, se redujo en 21 por ciento entre el 2002 y 2006.

Asimismo, el estudio muestra que los gastos de hospital se redujeron hasta en 13 por ciento en el caso de pacientes de cirugía bariátrica en el mismo período, en parte debido a que la reducción de complicaciones ayudó a disminuir los reingresos hospitalarios.

“Las personas que estén considerando someterse a un proceso optativo necesitan pruebas científicas e imparciales de los beneficios y los riesgos”, afirmó la doctora Carolyn M. Clancy, directora de AHRQ. “Todas las cirugías implican riesgos, pero el surgimiento de nuevas tecnologías y la creciente experiencia de los cirujanos y los hospitales puede disminuir los riesgos, tal como lo demuestra este estudio”.

El estudio titulado “Mejoras recientes en los resultados de las cirugías bariátricas” y que será publicado en la edición de mayo del 2009 de Medical Care, concluye que la incidencia de complicaciones entre pacientes originalmente hospitalizados para someterse a un procedimiento quirúrgico bariátrico pasó de aproximadamente 24 por ciento a casi 15 por ciento.

La razón es, en gran medida, la reducción de la tasa de infecciones posteriores a la cirugía, cifra que tuvo una marcada disminución de 58 por ciento. La incidencia de hernia abdominal, derrame por grapas, fallo respiratorio y neumonía cayó entre un 50 y 29 por ciento.

El equipo de investigación de AHRQ, a cargo del doctor William E. Encinosa, Economista Principal, comparó la incidencia de complicaciones entre más de 9,500 pacientes menores de 65 años que se sometieron a cirugía para controlar la obesidad en 652 hospitales entre 2001 y 2002, y entre 2005 y 2006.

Los resultados muestran que la tasa de complicaciones se redujo a pesar del incremento en el porcentaje de pacientes mayores y más enfermos que se sometió a cirugía.

En el caso de otras complicaciones como úlceras, síndrome postgastrectomía o dumping (vómito o defecación involuntaria), hemorragia, reapertura de heridas, trombosis venosa profunda y embolia pulmonar, infarto y accidente cerebro-vascular, las cifras permanecieron relativamente iguales.

De acuerdo con Encinosa, las mejoras se deben, en gran medida, a la combinación de tres factores: el incremento de cirugías laparoscópicas, tecnología que permite a los médicos operar a través de pequeñas incisiones; el incremento de procedimientos de colocación de banda que no implican un bypass gástrico, como la gastroplastia de banda vertical y la banda ajustable por vía laparoscópica, y la mayor experiencia quirúrgica gracias al número de cirugías bariátricas realizadas en los hospitales.

 

Fuentes: Conciencianews.