La sangre distribuye oxígeno y nutrientes a través de una compleja red de vasos sanguíneos. El corazón impulsa sangre por las arterias, y el retorno de esta sangre al corazón se hace por medio de la venas, y en algunas ocasiones esta sangre se estanca y se aloja en zonas distantes como en las piernas. Si el problema es solo circulatorio, puede llegarse a corregirse, pero si no se hace a tiempo, las válvulas venosas empiezan a fallar cada vez más.

El problema de várices en miembro inferiores no solo es de mujeres, sino también se presenta en hombres y uno de los factores predisponente es el genético. Se encuentran con más frecuencia en piernas y pantorrillas.

Hay varios grados de várices. El grado I: son aquella que semejan “arañas” vasculares o telangectasias y sin síntomas. El grado II: venas más visibles, dilatadas y tortuosas, se acompaña la mayor parte de síntomas, como dolor o inflamación. En el grado III la dilatación y tortuosidad son mayores, así como los síntomas, además se ven muy gruesas como si fueran “cables” debajo de la piel. En el grado IV, todo lo anterior acompañándose de úlceras varicosas, dermatitis ocre y muy sintomáticas.

Hay muchos factores que aceleran o que agravan estos problemas circulatorios: utilizar ropa muy ajustada, obesidad, anticonceptivos orales o inyectables, embarazos, falta de ejercicio, cirugías de miembros inferiores, haber pasado en tratamientos hormonales, estreñimiento, traumatismos en las piernas (haber utilizado “yeso” o reposo en cama por largo tiempo debido alguna otra enfermedad), pasar mucho tiempo parado o sentados, entre otros factores.

Los síntomas se suelen intensificar al final de la tarde y por la noche, y estos pueden ser: dolor e inflamación durante o no la menstruación, piernas cansadas, picazón en tobillos o piernas, sensación de “caliente”, pesantez, venas grandes, visibles, coloración café en el área de los tobillos, úlceras y calambres.

Según el grado de várice, así es el tratamiento, que puede ser médicamente con tratamientos orales, para mejor la circulación, por lo tanto el dolor puede disminuirnos grandemente, escleroterapia, y luz pulsada IPL. Y en algunos casos, cirugía.

Entre las recomendaciones que nos pueden ayudar a que no se compliquen o evitar el aparecimiento de las várices puedo mencionarles: que si trabaja sentada o de pie, por muchas horas, flexiona o ejercita las piernas o los tobillos.

Evita las exposiciones solares prolongadas, practicar algún ejercicio, caminar, nadar; y por la noche eleva las piernas algunos minutos o pon una almohada debajo de estas; mantener buen peso; evitar ropa muy ajustada; utilizar medias compresivas con graduación según el grado de várice; evitar golpes sobre todo si existen úlceras.