Hace 15 años, el botox era un método en pañales, casi experimental, pero cuando salió al mercado con fines estéticos se volvió una opción viable para aquellas (y aquellos) que querían arreglar sus imperfecciones sin entrar a un quirófano y tener cicatriz.
No obstante, también hace 15 años un médico salvadoreño graduado del Hospital General Dr. Manuel Gea González, en México, combinaba sus ideas con una técnica de cirugía plástica reconstructiva para crear un nuevo método de cirugía estética sin cicatrices.
Hablamos del estiramiento facial o “lifting” que sirve para atenuar las líneas de expresión de frente y contorno de ojos, así como de mejillas y la elevación de las cejas.
El cirujano plástico es Porfirio Castillo y asegura que lo que tradicionalmente se hace por medio de una herida de oreja a oreja en el cuero cabelludo, él lo logra a través de una incisión de siete milímetros de largo que al final se cierra con un punto de sutura.
Parte del método del doctor Castillo implica también el uso de unos instrumentos especiales que él inventó. Estos se introducen, explica, por la pequeña herida y ayuda a tirar de los tejidos para producir el estiramiento.
Con el mismo procedimiento se logra estirar la piel de la nariz lo que permite hacer sutiles modificaciones. Igual ocurre para el levantamiento de cejas, agrega el doctor.
La misma técnica es posible utilizarla para eliminar las famosas “patas de gallo” en el contorno de los ojos, las mejillas y estirar el cuello para dar una apariencia de menos edad. En este caso la herida, también muy pequeña, se hace atrás del cartílago externo de la oreja.
Después de que operara a su primera paciente en 1993 usando esta técnica, el doctor Castillo la ha expuesto en congresos internacionales en más de 15 países y hasta se ha publicado en libros, asegura.
Pero la historia no termina ahí. Este cirujano originario de San Miguel también adaptó la técnica para disminuir las bolsitas que se forman en los ojos. Para este fin, lo único que requiere es hacer tres incisiones de tres milímetros cada una en los contornos de los ojos.
Todos los cambios se pueden realizar en un solo evento quirúrgico que dura poco más de hora y media, a diferencia de la forma tradicional que puede implicar hasta seis horas.
“Estas cirugías normalmente acumulan todas juntas un metro de heridas, pero con mi técnica solo se requieren 13 centímetros”, afirma el doctor Castillo.
Con esta reducción de incisiones se logra no solo menos cicatrices, sino menor riesgo de infección, una más rápida recuperación y menos tiempo en el quirófano, además de un resultado natural.
En cuanto al mecanismo por el que se hace la técnica es similar al del botox porque debilita el músculo, con la diferencia que puede durar más tiempo, enfatiza Castillo.
El cirujano, quien también realiza procedimientos como cambio de la talla de los senos, liposucción y lipoescultura, dice que la clave de una cirugía plástica estética exitosa es el sentido de las proporciones.
Esto hace que el cirujano quite donde se deba quitar y ponga donde estéticamente se pueda poner, manifiesta el médico. Y esto difiere en cada paciente.
El método del doctor Castillo, si bien ha sido difundido por él mismo incluso en el país, no es practicado por especialistas nacionales, de acuerdo con lo que él conoce.
Si deseas más detalles sobre el trabajo de este médico radicado en México visite www.dr-castillo.com.mx.
