El Acné es una enfermedad muy frecuente en nuestro medio y por la cual consultan diariamente muchos pacientes. Se le puede llamar también acné rosácea.

 

Es una enfermedad crónica que se presenta en la cara de diferentes formas:

1) Puede ser en forma de “pápulas”, es decir, como “picaditas o chibolitas” rojas.

 

2) En forma de “pústulas”, es decir, “chibolitas rojas, de contenido purulento”.

 

3) En forma de venitas rojas, en las mejillas o en la nariz.

 

4) Con presencia de ojo rojo, resequedad.

 

Si se presenta en la nariz, esta se ve más grande, gruesa y roja, y se le llama Rinofima.

Ambas se pueden ver asociadas, se acompaña de “eritema” o enrojecimiento de la cara, con rubor o sonrojo. Puede observarse también, en el mentón, alrededor de la boca, los ojos, las mejillas, la frente y el cuello. Suele ser bilateral. Es decir, que hay períodos en que la piel de la cara se pone más roja en ciertos momentos del día, con algunos alimentos, cosméticos, exposición solar y medicamentos. Localizaciones fuera del área facial son rarísimas. Puede tener picazón, pero es raro. Lo más típico es la cara roja.

 

Hay múltiples causas, afecta a ambos sexos aunque es más frecuente en mujeres y puede aparecer a cualquier edad. Es más frecuente en personas de piel blanca, aunque también los morenos o trigueños pueden padecerla.

 

A veces puede verse influenciada por:

a) Dieta: hay que investigar problemas gastrointestinales, presencia de Helicobacter Pilori. Puede agravarse con bebidas calientes o alimentos picantes. El café y el té producen dilatación de vasos y la persona se ve aún más “roja”. Asimismo lo provoca el alcohol o el vino.

 

b) Clima: cambios de temperatura lo empeoran, del frío o aire acondicionado, al calor o viceversa.

 

c) Esteroides tópicos: no deben de usarse en esta enfermedad, se ha dicho que lo agravan y lastimosamente los pacientes, ya que tienen buena respuesta inmediata con esto, pero luego hay una recaída peligrosa. ¡Se daña mucho la piel, por eso es tan importante consultar! Se vuelven “pseudoadictos” a estos medicamentos y es el mismo paciente el que agrava su enfermedad.

 

d) Factor microbiológico: se asocia a los ácaros, por eso es importante enviarles sus estudios respectivos y buscar la presencia de estos.

Hay otras enfermedades que se le parecen, como: acné vulgar, dermatitis periorales, lupus, erupciones solares, sarcoidosis. Para lo cual hay que descartarlo con biopsia diagnósticas.

 

Su tratamiento es difícil, requiere constancia en el tratamiento a utilizar y ser muy cumplido con este, confiar en su dermatólogo tratante y no de ir de médico en médico. Se dejan cremas especiales, se evitan algunos jabones, cumplir dieta, antibióticos adecuados, evitar esteroides tópicos y un estudio completo para descartar cualquier enfermedad interna que lo pudiera estar ocasionando.

 

Los pacientes con rosáceas deben de ser tratados dermatológicamente, deben de aprender a utilizar medicamentos para su enfermedad, evitar causas que lo agravan , utilizar cosméticos adecuados (las mujeres latinas no toleran estar sin maquillaje, para ellas los hay, pero hay que aprenderlos a utilizar). ¡Lo importante es consultar!